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Comas en aposiciones

Queridos ChicoRAErs:

Qué importante es explicarse. Y explicarse bien, claro. Y ya, como tengas razón, eso da un gustirrinín que no se puede aguantar. Pero volvamos a lo de explicarse, que va a ser fundamental en esta entrada. Me explico: vamos a distinguir entre dos tipos de aposiciones, que a lo mejor ahora mismo os pillamos un poco así como que no sabríais explicarnos qué es una aposición pero lo tenéis en la punta de la lengua, que os conocemos. Y una vez que distingamos las dos clases de aposiciones, os ayudaremos a discernir cuáles necesitan ir entre comas y cuáles no.

Una aposición, como su propio nombre indica (spoiler: no), es un grupo de palabras que modifican o complementan a un sustantivo al que acompaña. ¿Queréis ejemplos? Tendréis ejemplos. «Mi amiga la dentista ha venido a verme». «ChicoRAE, pamplonés de nacimiento, lleva ya tres años viviendo en Madrid». En estos casos, «la dentista» funciona como una aposición a «mi amiga», y «pamplonés de nacimiento» es una aposición para «ChicoRAE» (ni confirmamos ni desmentimos).

El meollo del asunto llega a la hora de diferenciar qué aposiciones son especificativas y cuáles explicativas. O, hablando en planta, a cuáles les tenemos que poner comas y a cuáles no:
  • Aposición especificativa: son las aposiciones que acompañan a un sustantivo para especificar a qué elemento concreto nos estamos refiriendo. En «Mi amiga la dentista ha venido a verme» podemos entender que yo tengo varias amigas y que la que ha venido a verme es, en concreto, la que es dentista. Esta no lleva comas, porque la aposición es importante: especifica a cuál de todas mis amigas me refiero.

  • Aposición explicativa: son las aposiciones que dan una información adicional pero que no es necesaria para comprender el mensaje. De hecho, podría suprimirse y no pasaría nada. Como si fuese un paréntesis. Lo que pasa es que en lugar de paréntesis, le cascamos sus buenas comas. El ejemplo de «ChicoRAE, pamplonés de nacimiento, lleva ya tres años viviendo en Madrid» es el ejemplo perfecto: a quién narices le importa de dónde sea este impresentable. Qué se habrá creído.
Vamos a verlo todo en un mismo ejemplo. No es lo mismo decir «Mi hermano Juan tiene gripe» que decir «Mi hermano, Juan, tiene gripe». En el primer caso, yo tengo varios hermanos y especifico que es Juan el que está enfermo. En el segundo caso solo tengo un hermano, y si dijese solamente «Mi hermano tiene gripe» no haría falta información adicional. Solo tengo un hermano. Y está acatarrado. A ver cuánto tarda en montar un número.

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