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«Por qué» / «porque» / «porqué» / «por que»

Queridos ChicoRAErs:

Tenemos malas noticias. Para todos. Bueno, para toda la raza humana no, pero al menos sí para los hispanohablantes. Ahí va: lo que aprendemos en el colegio no es suficiente. Lo sé, es un palo. Pero cuanto antes lo sepamos, cuanto antes tengamos conciencia de nuestra propia ignorancia, mejor, ¿no? Que está muy bien eso de saberse todos los afluentes del Tajo por la izquierda, las causas y consecuencias del Motín de Aranjuez y los logaritmos neperianos, pero lo que no está tan bien es que nos enseñen a diferenciar «por qué» y «porque» y ya con eso nos creamos los putos amos.

Porque, queridos lectores, el mundo no se acaba ahí. Los afluentes del Tajo también tienen sus propios afluentes, desconocemos qué se desayunaba Manuel Godoy el fatídico día de su destitución, y los logaritmos neperianos... Bueno, seguro que hay cosas que no sabemos de los logaritmos neperianos. Del mismo modo, la distinción entre «porque» y «por qué» no acaba ahí, porque podemos tener hasta cuatro formas distintas, cada una con sus propios usos. Pasamos a revisarlas:

1) «Por qué»

La más fácil de todas. La usamos cuando preguntamos o exclamamos, directa o indirectamente. «¿Por qué te gritó?». «No entiendo por qué no le pegaste». Si os fijáis, el qué tiene una pronunciación tónica (o fuerte). Fácil, ¿no?

2) «Porque»

Esta la usamos todos. «No me callo porque no me da la gana». Hoy estoy un poco violento, me perdonen. Puede expresar la causa («No vino porque estaba enfadado») o la finalidad («Harán cuanto puedan porque esto salga adelante», lo que equivaldría a decir «para que esto salga adelante»). Ojito cuidao, que empezamos con las complicaciones: en este último caso, cuando tiene sentido final (= para que) se puede escribir separado: «Harán cuanto puedan por que esto salga adelante».

3) «Porqué»

Es un sustantivo, sinónimo de «razón», «causa» o «motivo». «No quedó claro el porqué de su decisión». Como en el primer caso, también tiene una pronunciación tónica en el qué, pero es muy fácil de distinguir: además de que lo puedes sustituir por «motivo», se puede poner en plural. «No quedaron claros los porqués (motivos) de su decisión».

4) «Por que»

Es la menos usada de las cuatro, la más complicada. Incluso os saldrá subrayada en azul en procesadores como Word, como si fuera un error gramatical: os juro por Pérez-Reverte que no lo es. Tiene dos construcciones que quizá son más técnicas. Si os aburro, podéis poner el piloto automático a partir de aquí e ir directamente a los ejemplos.

  • Por un lado, puede usarse en construcciones de «por» + conjunción subordinante «que» (¿disculpa?). A ver, pensad en verbos o construcciones que siempre necesitan ir acompañadas de un «por»: «optar por», «votar por», «estar preocupado por», «tener interés por», etc. Igual mejor con ejemplos: «Al final, me voy a hartar y voy a optar por que se vayan todos a freír espárragos». «Estoy ansioso por que vuelva a ser Navidad y pueda comer polvorones sin sentirme culpable». Fijaos en que el verbo que sigue siempre va en subjuntivo («vayan», «sea»). Si lo escribiésemos junto, estaríamos cambiando el sentido de la frase y el verbo ya no iría en subjuntivo sino en indicativo: «Estoy ansioso porque va a ser Navidad».
  • Por otro lado, se usa en la construcción «por» + pronombre relativo «que». Es la menos usada con diferencia, como mucho la veremos en textos escritos, pero es muy fácil de identificar porque siempre vamos a poder insertar un artículo (el, la, los, las) o podremos sustituirlo por «el cual» y compañía. Ejemplo: «Esta fue la razón por (la) que me fui a casa (= por la cual me fui a casa)». «Fueron muchos los delitos por (los) que fue juzgado (= por los cuales fue juzgado)». Está claro que si quitamos el artículo nos suena raro, pero es formalmente impecable.

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